Cayó la venta de GNC un 6,6%

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La venta de Gas Natural Comprimido (GNC) en las estaciones de servicio de todo el país retrocedió 6,6 por ciento en julio respecto a igual mes de 2016, lo que marca una desaceleración en el nivel de caída respecto a los primeros meses del año.

Así se desprende de un informe de la Cámara de Empresarios de Combustibles de Córdoba elaborado en base a datos oficiales del Ministerio de Energía y del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

La entidad destacó que «luego de la caída en las ventas de los meses de enero y febrero, las mismas han ido recuperándose gradualmente hasta el mes de julio, terminando dicho mes con una diferencia en menos de solo el 6,62% con respecto a julio del 2016».

La perspectiva favorable de los empresarios del GNC se explica en base a que el sector viene de pronunciadas caídas registradas en enero a un 9,4 por ciento, febrero 14,5, marzo 11,5 y abril y mayo en torno al 10 por ciento.

«La disipación de las dudas sobre el futuro del GNC y el mantenimiento de la diferencia de precio con respecto a la nafta G2 (Súper), impulsaron la reactivación del consumo», analizó el trabajo en el que también se destaca que durante el primer trimestre del año, las conversiones de vehículos a GNC sufrieron una disminución drástica.

De acuerdo a la Cámara, las conversiones llegaron a caer a la mitad con respecto al año anterior (en abril del 2016 se convirtieron a GNC 13.680 vehículos y en abril del 2017 solo 6.805); esto se debió a un efecto de arrastre por la gran suba de precio del gas para GNC del año 2016 estimado en más del 200 por ciento.
La situación del sector sintió alivio por entender que el diferencial de precios entre el GNC y los combustibles líquidos «sigue siendo muy grande» y a partir de mayo se produjo una muy importante recuperación, llegando a de julio con «una diferencia en menos de solo el 7% respecto de julio del 2016».

Con respecto a los precios de venta al público, durante los siete primeros meses del año, el GNC subió solo el 5,97% pese a que hubo una suba en el costo del gas y un incremento salarial del 20% para los trabajadores de la estaciones de servicio.
En este caso, los estacioneros consideraron que «jugó a favor sin embargo la posibilidad otorgada por el gobierno a las bocas de expendio, de comprar el gas a comercializadoras lo que implica una disminución impositiva».

En relación con la Nafta Súper (combustible sustituto del GNC), su precio se incrementó en un 7,08%, por lo que aumentó levemente la ventaja competitiva del gas, manteniéndose en la mitad del precio de la nafta (11,90 pesos en promedio a nivel país al mes de julio), por lo que continúa otorgando un beneficio económico importante a los usuarios.