Se duplicarán los subsidios por compra de gas al exterior

Así lo estimó el presidente de IEASA -la nueva empresa que nació a partir de la fusión de Enarsa con Ebisa-, Hugo Balboa, durante un contacto que mantuvo con la prensa.

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La empresa Integración Energética Argentina (IEASA) prevé que este año requerirá alrededor de 29.000 millones de pesos por parte del Estado nacional, una cifra casi 100% superior a la de 2017, en concepto de subsidio para la compra de gas en el exterior destinado a cubrir la demanda local, a causa de la suba del precio internacional del crudo y por la fuerte apreciación del dólar registrada en los últimos meses.

En ese marco, Balboa resaltó que el incremento de los subsidios se dará pese a que el organismo prevé menores compras de gas para este año por el incremento de producción del yacimiento de Vaca Muerta.

El presidente de IEASA explicó que en 2017 los fondos recibidos del Estado nacional sumaron 14.800 millones de pesos, de los cuales 450 millones fueron destinados a los gastos operativos de la empresa.

“Para este año el requerimiento de subsidio que estamos estimando es muchísimo mayor y se aproxima a los 29.000 millones de pesos”, enfatizó el directivo.

El planteo se conoce días después del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el que el Gobierno se comprometió a poner en marcha un programa para el logro de un equilibrio fiscal, que prevé una reducción del déficit este año hasta el equivalente al 2,7% del PBI; 1,3% en 2019; una situación de equilibrio primario en 2020 y un superávit de 0,5% en 2021.

Los subsidios están destinados casi en exclusividad al pago de las importaciones de los contratos de gas que IEASA realiza para asegurar el abastecimiento energético ya sea de los convenios vigentes hasta 2026 con Bolivia, los cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) que se concentran en los meses de invierno y las compras que eventualmente se puedan realizar a Chile.

“Todas estas compras se ven afectadas este año por el incremento del precio internacional del crudo y por la devaluación del peso, lo que en conjunto genera un incremento global de requerimientos superior al 90%”, explicó el directivo.

En el caso de las compras del Gas Natural Licuado, Balboa detalló que hasta el momento se prevé la contratación para todo el año de alrededor de 58 cargamentos, lo que representa 10 buques menos que la cantidad contratada en 2017.

Esta reducción obedece a la mejora en la producción nacional, fundamentalmente por el incremento de volúmenes de un conjunto de proyectos en ejecución.

Al respecto, Balboa confirmó que mañana IEASA abrirá las ofertas por los últimos 8 cargamentos de GNL que tiene previsto contratar durante el corriente año, que en conjunto tendrán para el país un costo promedio de US$ 7,8 dólares por millón de BTU, frente a los USS 7,1 de 2017.

Con los contratos de GNL ya cerrados previamente -50 en total- la dependencia oficial confía en que ya tiene asegurado en abastecimiento de gas hasta fines de agosto próximo, mientras que las compras que se definirán en la licitación de mañana permitirán cubrir la demanda de septiembre, mes que es considerado límite para este tipo de compras.

En el caso de las compras a Bolivia, Balboa planteó que el vecino país “no está pudiendo cumplir” con los volúmenes acordados para este año, debido a que está enviando 1,7 millones de metros cúbicos diarios menos respecto al total comprometido de 20,3 millones de metros cúbicos, con un precio actual de US$ 6,20 por millón de BTU, contra un valor de US$ 4,65 del año previo.

Respecto a posibles compras de gas regasificado a Chile, Balboa señaló que se encuentra bajo análisis la posibilidad de comprar gas bajo la modalidad interrumplible por un volumen de 93 millones metros cúbicos para los principales meses del invierno, en este caso a un costo estimado de US$ 10 por millón de BTU.

A pesar de ser el más caro al que puede acceder el país, el gas regasificado chileno ofrece un precio aún conveniente si se compara con los 17 dólares que las generadoras eléctricas deberían pagar (a través de las compras que realiza Cammesa) por el fuel oil o el gasoil.

En materia de gas, IEASA también tiene bajo su órbita la finalización de las obras inconclusas del Gasoducto del Noreste (GNEA), una obra de 1477 kilómetros de extensión, iniciada por el gobierno anterior al que le resta un tramo de 130 kilómetros, y que será adjudicada la semana próxima entre cinco empresas que presentaron ofertas.

Se trata de un tramo que estaba a cargo de la empresa Servicios Vertúa que se retiró en diciembre de 2015 del tramo correspondiente para la zona del Chaco Salteño, que deberá estar concluido a mediados de 2019.

En tanto, IEASA tiene también previsto lanzar en un mes la publicación de los pliegos para la licitación correspondiente a la operación y mantenimiento del gasoducto en sus tramos operables y en la totalidad de su tendido una vez concluido.