Río Turbio estará operativa en 2018

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La usina térmica de Río Turbio, al sur de Santa Cruz, podrá comenzar a generar energía eléctrica en un año con la entrada en funcionamiento de la primera de las turbinas de 120Mw, la que será alimentada con el carbón que genera el lindero yacimiento carbonífero que estás a pocas semanas de alcanzar la producción de 50.000 toneladas mensuales necesarias.
Así lo anunció el ministro de Energía, Juan José Aranguren, al visitar desde anoche las instalaciones de la mina de carbón y de la usina termo eléctrica de Río Turbio, junto al subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Capello, y el Diputado nacional santacruceño Eduardo Costa, y el interventor de la empresa Yacimiento Carbonífero Río Turbio, Omar Zeidán.
Aranguren explicó que la mina está en condiciones de “producir 50.000 toneladas de carbón al mes y está a semanas de que eso ocurra, a partir de lo cual se abre la oportunidad de -una vez terminado al menos uno de los módulos de la usina en un plazo de 12 meses- poder producir energía eléctrica a fines del año próximo”.
“Nuestro compromiso es hacer que esta operaciones se realicen en forma rentable, lo que significa trabajar del lado de reducir los costos, pero al mismo tiempo encontrar una salida a una obra que nunca se supo cuál era el presupuesto y que la misma intervención denuncia muchas de las cosas que se hicieron en el pasado”, explicó a las acciones judiciales por las que se investigan supuestas irregularidades que llevaron a triplicar el costo de ese tipo de obra.
Más allá de la culminación de obras para la puesta en marcha de la mina y de la usina, Aranguren enfatizó que “el objetivo es hacerlo bien, y de manera de encontrar un punto de rentabilidad para el funcionamiento del yacimiento y de la central térmica”.
Al referirse a la obras inconclusas de la usina, la que se estima está concretada en un 85 por ciento del proyecto, el ministro se refirió a los problemas que atraviesa la empresa contratista, la española Isolux, que se encuentra en convocatoria de acreedores.
“Estamos esperando que resuelva esa situación, y consideramos que en una cuestión de semanas podremos reanudar la tarea que fue suspendida, luego de analizar concientemente todo lo que hemos heredado de la anterior administración”, afirmó.
Sobre al estado de la mina, en la cual visitó el lugar simbólico donde en 2004 fallecieron 14 operarios víctimas de un derrumbe, el funcionario explicó que el esfuerzo está en “dar condiciones de seguridad a la operación, y cuanto antes lograr que la mina produzca al menos la mitad de lo que necesitamos” para alimentar a las dos turbinas Siemenes de 120 Mw cada una.
La usina en pleno funcionamiento requerirá 1,2 millones toneladas anuales de carbón, cifra que alcanzó dos años en toda su historia, por lo que Aranguren cuestionó a la gestión kirchnerista haber encarado la obra “sin una prefactibilidad o una evaluación consciente”, a pesar de lo cual el gobierno de Cambiemos “decidió continuar la obra pero con planificación”.
“Desde el punto de vista político -enfatizó- esta obra proviene de una administración que está en la antípoda del gobierno de Cambiemos, pero se puede hacer las cosas bien, ajustando los tornillos donde hay que ajustarlos para que esto tenga un beneficio para la sociedad y en particular para la comunidad de las localidades próximas de Río Turbio y 28 de Noviembre”, en el sur provincial.
Finalmente, Aranguren se refirió a la definición que tomará el Gobierno nacional en breve sobre la normalización de la intervención de la empresa YCRT, al señalar que se está discutiendo “que entidad jurídica se le va a dar para que pueda ser una organización que funcione de forma rentable, porque el costo de la energía después se traslada a tarifas y todos los argentinos terminan pagando la ineficiencia”.
En esa línea, anticipó que se diferenciarán “dos actividades totalmente distintas” al entender que so permitirá “ser eficientes en producir carbón y en producir energía eléctrica”, y por lo tanto “la entidad va a estar separada y una se va a dedicar a la mina y la otra la central térmica”.