Por subas de petróleo y gas, recomiendan diversificar la matriz energética

El actual contexto de precios internacionales de hidrocarburos permite proyectar un 2018 de buen nivel de actividad para la industria local, a pesar de lo cual se recomienda "diagramar una estrategia de diversificación en la producción energética", según un análisis sectorial privado.

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Oil pumps at sunset

“En una industria donde la volatilidad externa conforma un determinante crucial del desempeño, el 2018 inicia su camino como una extensión del proceso de recuperación que viven los precios de los principales commodities energéticos desde finales del 2016, especialmente en lo que se refiere a petróleo y gas”, afirma el informe especial de KPMG Argentina.

El trabajo analiza lo ocurrido en el sector durante los últimos años y, a pesar de las perspectiva favorables, recomienda “diagramar una estrategia de diversificación en la producción energética, de tal forma que se creen los incentivos y las condiciones necesarias para fomentar y distribuir la inversión local entre los diversos recursos y fuentes de generación”.

Según la consultora, la necesidad de diversificación se respalda en que “la explotación de recursos no convencionales, si bien importantes y teniendo en cuenta el ritmo actual de explotación, solo redituarán a futuro”.

En segundo lugar, planteó que “aún quedan por explotar importantes reservas de recursos hidrocarburíferos convencionales en el país” estimadas a 2016 por EIA en alrededor de 2.400 millones de barriles de petróleo y en más de 0,3 billones de M 3 de gas en reservorios probados convencionales, los cuales son “más fáciles de extraer para la industria local e implicarían un menor costo”.

Finalmente, se consideró en el trabajo que la producción de energía renovable conforma un factor que, además de contribuir a la diversificación de la oferta energética, resulta “significativamente más sustentable en el tiempo que el resto de las opciones y es, indefectiblemente, hacia donde el mundo debe dirigirse”.

Según Diego Calvetti, socio líder de Petróleo & Gas, y Minería de KPMG Argentina, “el actual contexto de precios permite proyectar un 2018 de buen nivel de actividad para la industria”.

En esa coyuntura favorable “el no convencional comenzó lentamente a entregar su producción, y en la medida que mayor cantidad de proyectos superen la fase de piloto y pasen a escalas cada vez mayores de producción se irá acelerando el flujo y el peso relativo de estos recursos en la matriz productiva de hidrocarburos”.

“Grandes pasos se han dado en los últimos años para afianzar este sendero, esperamos que las tendencias puedan consolidarse y comenzar a dejar atrás en los próximos años las etapas declinantes de producción, con un mayor foco en gas”, afirmó el especialista.

El off shore representará también una “importante oportunidad” para el sector este año, para lo cual el país cuenta con una enorme superficie marítima sin explorar y “los recursos allí encerrados puedan generar un nuevo envión de inversiones y entrada de jugadores internacionales al sector.”

Luego de una abrumadora caída en el nivel de precios, que puede estimarse en una cifra mayor al 60% acumulado hasta 2016 tanto para petróleo como para gas, en los dos últimos años ambos commodities vienen recuperándose coronando un crecimiento mayor al 20% en 2017.

Esto permitió que los precios pasaran de US$ 43 el barril de crudo y US$ 3,5 el millón de BTU de gas en 2016, a cerrar en 2017 en US$ 53 US$ 4,3, respectivamente, tendencia que se sostiene en el primer cuatrimestre del año.

En el plano local, el trabajo destacó que “se buscaron establecer buenas condiciones internas para fomentar la inversión y la producción hidrocarburífera luego de años de postergación y un desempeño exiguo”.