Mendoza: los retos que afronta el sector eléctrico

El sector energético de Mendoza vive un segundo renacer luego de más de una década de desinversiones y falta de planificación.

Compartir

Hoy en día las sociedades son electrodependientes, al punto de que si se corta la luz, los hogares se quedan sin agua porque no funcionan las bombas. Esta tendencia va a incrementarse cada vez más en los años venideros. La electricidad reemplazará a los combustibles líquidos y el gas. El auto eléctrico es el mejor ejemplo de ello. De allí la importancia de tener una matriz eléctrica confiable, verde y económica.

La Empresa Mendocina de Energía ha desarrollado una cartera de 1500MW de proyectos a lo largo y ancho de la provincia, algunos de los cuales ya han conseguido contratos más las iniciativas de los privados. En la actualidad Mendoza tiene 409 MW con contratos con CAMMESA. Estos acuerdos de largo plazo y en dólares viabilizan financieramente los proyectos. Además se está avanzando en la documentación técnica licitatoria de Portezuelo del viento, lo que permitirá a la provincia  poner en marcha el sistema hidroeléctrico y recuperar la costumbre de tener una obra de gran porte en ejecución permanente, concatenando proyectos.

Los 409 MW que ya tienen contratos firmados representan 450 millones de US$ de inversión privada. En la Central Térmica Anchoris, proyecto que incorpora un nuevo vector de gas (Gasoducto Virtual, recupera gas que se ventea, se licua y almacena en la central para su posterior regasificación y uso. Esta central es un excelente complemento de las renovables) trabajaron 250 personas y más de 20 PYMES.

Ampliación de la matriz eléctrica

Para el crecimiento de todos los sectores sociales es necesario prestar atención a cómo crece la matriz, ya que no se puede depender únicamente de energías renovables. Es necesario un mix entre las energías de base, pico e intermitentes (renovables).

Por ello EMESA desarrolló proyectos térmicos, hidros y renovables tanto fotovoltaicos como eólicos, pequeños aprovechamientos hidros y de biogás. En 2017 se puso en funcionamiento la primera planta generadora de energía de la provincia en los últimos quince años. Para los próximos dos años entrarán en operación  los primeros parques solares y se montará el primer aerogenerador de gran potencia en suelo mendocino.

Otro punto a tener en cuenta es que sin la ampliación del sistema del transporte eléctrico los nuevos proyectos saturarían los nodos, creando cuellos de botella en el sistema. Para ello el Ejecutivo provincial matriculó el FOPIATZAD; Fondo Fiduciario del Plan de Infraestructura Eléctrica de Alta Tensión, Zonas Aisladas y Zonas a Desarrollar.

Los objetivos del fondo son:

a) La financiación de obras eléctricas tendientes a evitar situaciones de riesgo de abastecimiento originadas por deficiencias estructurales del Sistema de Transporte Regional, en algunas Áreas de la Provincia, y/o lograr el fortalecimiento, mediante el mencionado Sistema, de puntos vulnerables de la red de Servicio Público de Distribución de Electricidad en Alta Tensión, en zonas de especial relevancia productiva y social.

b) La financiación y/o garantía de proyectos u obras de generación de energía eléctrica, consideradas primordiales para el desarrollo de la Provincia de Mendoza o zonas de especial relevancia productiva o social.

En los próximos meses se espera la primera licitación petrolera en más de una década, evento que dejará un antecedente sobre protocolos de trabajo y transparencia de gestión. Con planificación, trabajo constante y reglas claras, la provincia logró muchos hitos en apenas dos años. Para seguir creciendo será primordial mantener el mismo rumbo.