Las eólicas Off shore potencian el mercado

La reciente instalación de dos parques eólicos marinos por parte de la compañía danesa Dong Energy, a 45 kilómetros de la costa alemana y una capacidad combinada de 582 Mw, demuestra el potencial de esta variante de generación de electricidad, resaltó un estudio de la consultora estadounidense Global Market Insight.

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La industria eólica off shore, proyecta el informe, crecerá a un ritmo anual de 17% hasta 2024, para cuando superará una capacidad de 60 gigavatios (Gw).
La generación a partir del viento registra un impulso apreciable a escala mundial: en 2016 el 88% de las instalaciones eólicas off shore estaban ubicadas en diez países europeos, mientras el resto se repartía entre el cinturón de los Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur.
“Esta expansión masiva de la energía eólica marina -dice la consultora- se puede atribuir al creciente énfasis de las entidades privadas y gubernamentales en la optimización de la energía limpia”.
En 2017 el gobierno de Alemania, en colaboración con los de Dinamarca y Bélgica, declaró que integraría 60 Gw de capacidad en alta mar para 2027, para lo cual cuenta con un marco regulatorio favorable y costos de los componentes en declive.
Holanda, en tanto, estableció su granja off shore más grande en el Mar del Norte, con una capacidad para producir 2,6 Twh (terawatt hora) de energía limpia anualmente.
Las recientes tendencias de precios de la energía eólica marina han provocado un fuerte giro en el panorama mundial, desde que la oferta neerlandesa de las plantas Borssele 1 y 2 marcaran en junio de 2016 un precio del Mwh de € 72, dice la consultora.
Los parques marinos daneses bajaron ese valor a € 64 por Mwh y ya a fines del año pasado se observaron niveles de € 49,9 por el proyecto dinamarqués Krieger’s Flak y € 54,5 para Borssele 3 y 4, de los Países Bajos.
“La creciente urbanización y la evolución económica impulsan la demanda de electricidad, sin descuidar los estándares de sostenibilidad, y desempeñan un papel importante en las tendencias del mercado eólico offs hore”, explica Global Market Insight.
Fuentes oficiales y privadas, para el caso del Reino Unido, proyectan que entre 8 y 10% de la demanda eléctrica será satisfecha por el viento en alta mar hacia 2020.
El país entró en el espacio de la industria eólica off shore después de completar el año pasado su primer parque eólico en la costa escocesa de Aberdeenshire, con una potencia de 30 Mw, provista por el grupo noruego de petróleo y gas Statoil.
En China, en tanto, la industria de la energía eólica costa afuera superará una meta de capacidad de 12 Gw para 2024, impulsada por objetivos estrictos relacionados con el consumo y la generación de energía limpia.
Los objetivos nacionales en la materia se respaldan asimismo en fondos de instituciones financieras, incluidos el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional (CFI) y el Green Investment Bank,
El dinamismo de la industria refleja la sanción de normas gubernamentales -como ocurrió recientemente en Australia- para anticiparse al agotamiento de los recursos convencionales y reemplazar centrales eléctricas envejecidas e ineficientes.
Del mismo modo, dice Global Market Insights, el aumento de las inversiones en I + D (investigación y desarrollo) permitirá el despliegue de tecnologías eólicas robustas con turbinas de gran capacidad.
Esta misma semana, la firma Deepwater Wind anunció su nuevo proyecto frente a New Bedford, en la costa estadounidense de Massachussets: Revolution Wind, una planta eólica marina combinada con un sistema avanzado de almacenamiento de energía.
“Los 144 Mw de potencia, escalables hasta 288, se respaldarán en baterías provistas por la compañía Tesla, inicialmente de 40 Mw”, precisó su presidente ejecutivo, Jeffrey Grybowski, quien estimó la operación de la planta para 2023.

Télam