Gobierno de Mendoza insiste con integrar mayor componente nacional renovable

Para el subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, el Gobierno nacional debería promover medidas que apunten a favorecer y profundizar la industria argentina de energías renovables en futuras licitaciones del RenovAr. Entre los beneficios, el funcionario destaca la creación de puestos de empleo y recaudación impositiva.

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Desde que comenzó a funcionar el Programa RenovAr, mediante la licitación ‘Ronda 1’, el Gobierno de Mendoza sugirió a Nación que con la iniciativa apunte a promover el sector industrial renovable local.

Por su parte, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación decidió optar por energía barata, lo que genera que la participación de la industria nacional sea escasa en los 2.423,5 MW adjudicados en las rondas 1 y 1.5.

En diálogo con Energía Estratégica, Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, señala que hubo esfuerzos del Gobierno nacional en la incorporación de componente local, pero que debieran reforzarse.

“El gobierno ha dado un primer paso a través del bono fiscal, que compensa parcialmente lo que el país deja de ganar en puestos de trabajo e impuestos al permitir la importación de equipos, además las líneas de financiamiento propuesta por (el Ministerio de) Producción también es un buen primer paso, pero deben mejorarse”, observa.

Guiñazú propone cuatro puntos sobre los que se debieran hacer eje en las próximas licitaciones de energías renovables (la Ronda 2 está anunciada para el segundo semestre de este año):

  • Recalculo del monto del bono fiscal para asegurar dar condiciones de igualdad y no perder la posibilidad de generar empleo e impuestos dentro de la Argentina, al mismo costo económico.
  • Progresivo e inteligente programa de industrialización para acceder al bono fiscal para obligar a las empresas a reinvertir y desarrollarse.
  • Mejorar las condiciones de financiamiento ofrecidas por el FONDEAR, sobre todo en lo que respecta a plazos de amortización que deben acompañar el perfil de los flujos financieros de este tipo de proyectos (mínimo de 15 años).
  • Considerar dentro del contenido nacional los servicios técnicos y financieros ofrecidos por empresas argentinas. Esto garantiza que, por ejemplo, los intereses pagados por las deudas recirculen dentro de la economía argentina y no se vayan a afuera del país.

Además de estos puntos, para el funcionario “debería modificarse la polinómica que ordena el mérito de los proyectos, dando mayor peso al término que pondera el contenido local”.  “Esto debe trabajarse en conjunto con el bono fiscal para generar una efectiva herramienta de promoción para la industria que genere los empleos que el país necesita de la forma más competitiva posible”, señala.

Finalmente, Guiñazú remata: “trabajando de forma inteligente, el pase puede tener el mejor paquete posible: energía competitiva, empleo, ahorro de divisas, desarrollo de tecnología y un mayor crecimiento económico”.