El Gobierno defendió la estimulación hidráulica

Desde el Ejecutivo recordaron que la Ley Nacional de Hidrocarburos estableció un plazo de 35 años para las concesiones de explotación no convencional sin una normativa que regulara el impacto ambiental de la actividad.

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El Gobierno provincial defendió ayer el decreto que regula la práctica de estimulación hidráulica, conocida como fracking, para la explotación de hidrocarburos no convencionales, ante el crecimiento de las protestas contra la práctica en el sur provincial.

El gobierno argumentó a través de un comunicado que “la Ley Nacional de Hidrocarburos -promulgada en 2014 durante la gestión de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner- estableció un plazo de 35 años para las concesiones de explotación no convencional sin una normativa que regulara el impacto ambiental de la actividad”.

“Con la reglamentación del decreto provincial 248 publicado el 9 de marzo en el Boletín Oficial, Mendoza se transforma en la primera provincia que se compromete a preservar el ambiente y a no contaminar las reservas de agua”, añadió el gobierno mendocino en el comunicado.

Ante la falta de normativa que regulara el impacto ambiental de la actividad, Mendoza “trabajó en la elaboración de un decreto que reglamentara la actividad mediante un protocolo de funcionamiento”, argumentó.

Agregó, además, en el texto difundido que “con el decreto el gobierno está en condiciones de exigirles a las empresas estudios de evaluación de impacto ambiental”.

Calificó a la normativa como “inédita” en el país y subrayó que “contempla desde la integridad de los pozos, origen y cantidades de agua, aditivos y la obligación de instalar elementos que permitan monitorear las condiciones ambientales, entre otros aspectos”.

“La estimulación hidráulica con regulación ambiental no implicará el uso de explosivos, disolución de la roca, cóctel de químicos altamente tóxicos, temblores ni sismos, ríos subterráneos de contaminantes, emisiones excesivas hacia la atmósfera y excesivos volúmenes de agua”.

En los últimos días, crecieron las protestas contra el fracking, que es rechazado por distintos movimientos ambientalistas de la provincia que sostienen que “está muy cuestionada en el mundo por la contaminación que genera”.

Un grupo de vecinos cortó hoy la ruta en 40 en el departamento de San Carlos, a unos 100 kilómetros al sur de esta capital, para impedir el paso de los camiones que llevan materiales a los pozos de Puesto Rojas en el departamento de Malargüe, donde ya se opera con fracking, informaron medios locales.

Además, esta tarde, un grupo de manifestantes se expresó contra la estimulación hidráulica frente a la Legislatura provincial.

Anoche se realizó en General Alvear una multitudinaria manifestación en la plaza principal del departamento, unos 280 kilómetros al sur de la ciudad de Mendoza, contra la práctica.

Previo a la reglamentación del decreto promulgado el 9 de marzo pasado, el Gobierno realizó en diciembre una audiencia pública en el departamento de Malargüe para someter a consideración popular y técnica el proyecto de reglamentación.