Contenido local; una oportunidad para Argentina

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Las políticas de contenido local fueron claves para que países como China, hoy una de las principales potencias mundiales, escalara posiciones como economía predominante desde la década de los 80. Gracias a la gestión de Hu Jintao como Ministro de Obras, el país contrató a empresas de primer nivel mundial para construir represas, carreteras, centrales eléctricas, entre otros. Según los contratos de cada obra, el 60% de los componentes deberían ser fabricados en China, con un operario chino aprendiendo a hacer cada paso de la cadena. Hoy, gracias a la experiencia adquirida, tienen empresas líderes en cada rubro del mercado.

Argentina se encuentra frente a una oportunidad similar luego de más de una década de estancamiento. En materia energética se están sucediendo records de megawatts instalados y de nuevas tecnologías puestas a prueba. Las políticas de contenido local pueden ser uno de los mayores generadores de empleo, a la vez que podría generar transferencias tecnológicas entre empresas y universidades.

Desde la declaración de emergencia del sector energético, en diciembre de 2015, el país licitó más de 20 proyectos de generación de energía térmica y 59 de energías renovables en las rondas 1 y 1.5 del programa RenovAr, cuya segunda ronda fue puesta en marcha en Agosto. En pocos días las empresas realizarán sus ofertas para sumar otros 1200 MW de generación de energía eléctrica. Esta semana el Ministerio de Energía y Minería de la Nación emitió una resolución para incluir cada vez más contenido local en los proyectos a desarrollarse.

Hasta el 2020 en Argentina se construirán todo tipo de centrales de generación, no solo las tradicionales, sino que también se suman las pequeñas centrales hidroeléctricas, que operan en saltos pequeños y canales de bajos caudales. Estos emprendimientos pueden funcionar como motor de trabajo para pymes locales.

Además, inversores de todo el mundo están observando cómo se desarrollan los primeros proyectos energéticos en el país para decidir su incursión dentro del mercado. Gracias a las políticas de contenido local se podrán ampliar o construir fábricas para suministrar componentes claves como módulos fotovoltaicos para paneles solares, torres y palas para las turbinas eólicas, o rodetes para las turbinas hidroeléctricas. Según la última resolución del MINEM, las empresas que acrediten cierto grado de componente local podrán acceder a beneficios fiscales como motivación para producir en el país.

Empresas como IMPSA, INVAP o Calviño, podrán aumentar su capacidad instalada para poder cubrir la demanda y generar contratos para proveer piezas clave a los proyectos que se van a instalar en los próximos años. Además, compañías del exterior, como Canadian Solar, estaban esperando este guiño para ingresar al país y construir fábricas que generen nuevos puestos de trabajo.

La oportunidad ya fue generada gracias al establecimiento de políticas claras y estables por parte de un gobierno que apuesta a crecer de manera sostenida e ininterrumpida. Las metas ya fueron comunicadas y las herramientas son cada vez mayores, por lo que resta ver cómo impacta el contenido local en materia de nuevas inversiones, transmisión de tecnología y generación de empleo. Esta puede ser una de las grandes oportunidades de la crisis energética heredada.